En Colombia el levantamiento de senos o la pexia mamaria es una de las operaciones estéticas más comunes que se realizan las mujeres que han pasado por cambios físicos.
Este tipo de operaciones va dirigido a un público de mujeres que no solo van a sentir mejoría en sus cuerpos sino que también van a lucir radiantes y sin presión en su aspecto mamario.
Para resolver las dudas sobre esta cirugía, consultamos al cirujano Daniel Andrés Correa Posada, gerente de la Clínica Especialistas del Poblado, una de las clínicas de Medellín con mayor trayectoria y experiencia en todo tipo de cirugía estética.
“Para empezar debo explicar que es una pexia mamaria, es un procedimiento para corregir la caída del seno sea por cambios como la perdida de peso, el embarazo o la lactancia y lo que buscamos con esta cirugía es reubicar el pezón en una posición más alta ya que el seno o la glándula mamaria adopta una posición más baja en la pared torácica perdiendo así su aspecto juvenil.” Explica el doctor Daniel Correa.
Hay muchos métodos de cirugía y lo que más preocupa en las pacientes son las cicatrices, sin embargo hay algunos cirujanos especialistas que dejan cicatrices mínimas con las que la mujer puede lucir un seno sano y bonito.
Hay varios métodos para la reubicación del pezón y la cicatrización depende también de la manera de curación de cada piel, sin embargo algunos cirujanos como el doctor Correa que implementan la técnica de puntos invertidos para ayudar a que la cicatriz sea más invisible.
La técnica de puntos invertidos consiste en colocar internamente en el seno las suturas de la reubicación del pezón, este aporta beneficios para la recuperación de la herida, ayudando así a que el paciente tenga una mejor recuperación en su proceso de cicatrización
“Los puntos se realizan dependiendo de lo flácida que sea la piel, si no es muy flácida se ubicaran alrededor de la areola siendo una cicatriz pequeña, y si la piel es muy flácida la cicatriz es más grande haciéndola por la parte inferior del seno de manera vertical o en forma de T invertida para compensar el exceso de la piel. Ya con los puntos invertidos estas cicatrices se verán mejor estéticamente” complementa el Doctor Daniel Andrés Correa Posada.
Los cuidados deben ser a conciencia de cada paciente puesto que es una operación que no necesita hospitalización y las pacientes deben ser muy juiciosas y seguir las indicaciones de los médicos para obtener resultados satisfactorios.
“Los cuidados deben ser antes, durante y después de la operación, para nosotros en la Clínica Especialistas del Poblado es muy importante informar y resolver las dudas que tienen nuestros pacientes para que entiendan la importancia de cada intervención quirúrgica que se realicen, puesto que el éxito es garantizado cuando el paciente pone de su parte. Es un 50 % de la clínica y los médicos, a lo cual tenemos todas la capacidad y el amor a nuestro trabajo y el otro 50 % es de cada paciente que se compromete a cuidarse y a trabajar por mejorar su autoestima” concluye Daniel Correa, médico cirujano y gerente de la Clínica especialistas del Poblado de Medellín.
Rápidos, cómodos, que mejoren la piel y permitan calidad de vida: los cuatro aspectos en los que se basan los nuevos tratamientos y cuidados para recuperarse tras una operación estética.
Decidirse por una cirugía estética o reparadora exige meditarlo con calma. Además del riesgo en sí que siempre atañe pasar por un quirófano, hay que tener en cuenta otros factores: confianza en el cirujano, precio, necesidad real, garantías de éxito… Uno que toma cada vez más fuerza es el del posoperatorio, que se busca rápido, indoloro y lo más disimulado posible. Lograr una recuperación cómoda y de calidad, que nos permita volver a la vida diaria cuanto antes, es el objetivo principal. Para ello, médicos, científicos e ingenieros trabajan codo con codo para crear nuevas terapias y elementos que lo faciliten sin margen de error. “Buscamos procedimientos que cada vez sean menos agresivos y más fisiológicos, sin alterar la musculatura o la anatomía facial, según el caso, lo que permite una recuperación más rápida”, explica el doctor Jaume Masià, director de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital HM Delfos de Barcelona. Estos son algunos de los últimos tratamientos y cuidados más destacados:
Apósitos personalizados: una de las propuestas para mejorar el posoperatorio.
Parches personalizados.
Al igual que hemos vivido el boom de mascarillas de todas las formas, aromas y para todas las localizaciones del cuerpo, en el posoperatorio disponemos de apósitos de última generación y mascarillas monodosis que maximizan la hidratación. “Son productos muy interesantes, ya que retienen agua y permiten aliviar erupciones, dermatitis, quemaduras… así como recuperarnos mejor y más rápidamente de tratamientos de microneedling, pigmentarios con láser, de lifting o rellenos”, explica la doctora Josefina Royo de la Torre, directora del Instituto Médico Láser.
Entre estos apósitos destacan los Epi Nouvelle+, de la alemana JeNaCell. Fabricados con una celulosa proveniente de bacterias, mediante un proceso nanotecnológico, su contenido es un 95% agua. Están diseñados para diferentes áreas (rostro, contorno de ojos, muñecas…) y “permiten hidratar en profundidad, aliviando el dolor y el picor, reduciendo el enrojecimiento en un 90% y acortando el tiempo de recuperación de los tratamientos en tres o cuatro días”, explica Albert Riola, de Medicalio, que lo distribuye en España. “También ayudan a reducir edemas y hematomas”.
Sujetadores posoperatorio.
Se han convertido en esenciales para una recuperación de calidad tras una cirugía mamaria. “Muchas veces, las pacientes salen de quirófano incluso con el sujetador puesto. Los últimos modelos son sin costuras y se adaptan perfectamente a la anatomía. Usarlos permite evitar apósitos o cintas adhesivas tipo esparadrapo que, en ocasiones, daña la piel”, explica el doctor Masià.
“Los últimos modelos se confeccionan con tejidos de alto rendimiento, disipando el calor corporal y evitando la humedad del propio cuerpo. Se hacen copas sin costuras y, en el interior, estas son planas para reducir la irritación”, explica Ana Mangicotti, directora de marketing de Amoena, firma especialista en este campo. Ellos apuestan por cierres frontales, más fáciles de usar. Sus últimos modelos incorporan a la espalda pestañas que se unen a la ropa y que ayudan a mantener la posición correcta del tronco. Además, se pueden lavar en la lavadora (hay que evitar la secadora).
Los últimos modelos de sujetadores para utilizar tras una cirugía se confeccionan con tejidos de alto rendimiento.
Combinar drenaje y presoterapia.
Dependiendo de cada caso, es posible aumentar la recuperación dérmica utilizando lo mejor del drenaje linfático manual –“indicado en los procesos con edema, es una de las mejores armas”, explica la Dra. Royo– y la presoterapia mecánica. “Aunque algunos colegas consideran más interesante el manual, nosotros creemos que la mecánica es más efectiva”, prosigue la especialista. Esta última técnica consiste en un sistema de presión y descompresión mediante cámaras de aire que se aplica en piernas, abdomen y brazos. Combinar ambos ya se oferta en centros de estética y bienestar (alrededor de 35 euros / sesión) pero es necesario el visto bueno del cirujano.
Maquillaje especializado.
Volver al día a día implica hacerlo también a las rutinas de cuidado y belleza, entre ellas la del maquillaje. Los convencionales están del todo desaconsejados. Oxygenetix ha creado una línea para después de una operación de estética con maquillaje transpirable. Diseñado por doctores con ingredientes que permiten calmar y curar la piel (aloe vera, geles de sílice patentados, complejos oxigenantes…), facilitan la producción de colágeno y elastina, son anti inflamatorios y anti bacterianos. En el caso de esta firma neoyorquina, la gama incluye hasta bases para pieles acneicas. Disponible en España, “cubre todas las marcas de la operación y permite hacer vida normal casi inmediatamente después del procedimiento”, explica Riola.